
Abinader es un presidente ciego, sordo y mudo ante el reclamo de cambios
Contenido migrado desde el archivo editorial de Hackeando el Sistema.
En medio del cúmulo de escándalos que golpean a su gobierno y del creciente malestar social, se alza la voz de quienes entienden que Luis Abinader debe sacudir su gabinete y oxigenar la administración pública. Pero hay un problema de fondo: el presidente no escucha, no ve y no habla. Se ha vuelto un gobernante ciego, sordo y mudo frente al reclamo ciudadano, atrapado en su propia indecisión y en la parálisis de un equipo que ya no inspira confianza.
La estupidez de la inacción
Analistas como Emmanuel Pimentel (Hatueycito) han señalado con claridad que cinco años con los mismos rostros han generado un desgaste inocultable. Sin embargo, Abinader parece empeñado en repetir la historia de mandatarios anteriores que, por lealtad o miedo, se aferraron a funcionarios agotados. El resultado fue siempre el mismo: gobiernos que terminaron hundidos en la inercia y la desconfianza.
https://hackeandoelsistema.net/la-estupidez-en-el-poder-abinader-bajo-las-leyes-de-cipolla/
Pero lo de Luis Abinader va más allá de la simple resistencia al cambio.
Su torpeza política lo convierte en un presidente incapaz de decidir. Si no cambia, es porque no sabe cómo hacerlo. Y si se atreve a hacerlo, es muy probable que lo haga mal. Esa es la paradoja de un mandatario que llegó como “disruptivo” pero se convirtió en rehén de su propia mediocridad.
Un liderazgo que se diluye
La soberbia de ministros y directores ha creado un muro entre el gobierno y la sociedad. El presidente, en vez de romperlo, lo ha reforzado con su silencio. No hay señales de autoridad, ni claridad sobre hacia dónde quiere conducir al país. Montesquieu advertía que cuando el poder se perpetúa, corrompe al hombre. En el caso de Abinader, el poder no solo lo corrompe: lo ha vuelto ciego ante la realidad, sordo a las críticas y mudo frente a los reclamos.
https://hackeandoelsistema.net/rusia-y-ee-uu-se-exhiben-latinoamerica-paga-la-factura/
El riesgo de seguir igual
El gran peligro es que Luis Abinader no hará los cambios porque no sabe qué hacer ni cómo hacerlo.
Su ineptitud lo condena a la pasividad. Y si finalmente se decide, también es posible que se equivoque porque carece de criterio, de olfato político y de visión estratégica. Esa es la tragedia de este segundo mandato: un presidente atrapado en su propia estupidez.
El país no necesita un jefe de Estado paralizado por el miedo a equivocarse, sino un líder que asuma el costo de actuar. Pero Abinader, con su miopía política, parece destinado a arrastrar a su gobierno al mismo abismo que ya conocemos: el desgaste, la desconfianza y la pérdida de apoyo popular.
https://hackeandoelsistema.net/senasa-desnuda-al-regimen-justicia-de-papel-y-milagros-ortiz/
Nota aclaratoria:
Algunas informaciones contenidas en este artículo tienen carácter especulativo, fundamentadas en el análisis de hechos públicos y en el comportamiento reciente de los actores mencionados, así como en una filtración genuina proveniente de una fuente de entero crédito. En virtud de los principios éticos del periodismo y del marco legal nacional e internacional, nos reservamos el derecho de proteger la identidad de dicha fuente, conforme a lo establecido en el Artículo 49 de la Constitución de la República Dominicana, que garantiza la libertad de expresión e información, así como el derecho a mantener el secreto profesional. Este derecho también está respaldado por instrumentos internacionales como el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y los principios establecidos por la UNESCO y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la libertad de prensa. La protección de nuestras fuentes es no solo un derecho, sino un deber ético frente al interés público y la democracia.
Cargando comentarios...
Comentarios de la red
No hay comentarios registrados en este nodo.
