
Betty Gerónimo alcaldesa de Santo Domingo Norte, le quiere quitar el título del peor alcalde de la historia a Manuel Jiménez, que lo gano mientras fue el alcalde de SDE
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El municipio de Santo Domingo Norte se está convirtiendo, aceleradamente, en un foco de insalubridad y desorden urbano que amenaza no solo a sus más de 674 mil habitantes, sino a toda la estabilidad sanitaria del país.
Lo que hoy se vive en sus calles no es un problema aislado ni coyuntural. Es el resultado directo de una gestión municipal incapaz, desbordada y ausente.
Aceras secuestradas: el peatón ha desaparecido
Caminar por sectores de Santo Domingo Norte se ha vuelto una odisea. Las aceras —que por ley pertenecen al peatón— están ocupadas por:
- Montones de basura en descomposición
- Vehículos y motores estacionados ilegalmente
- Talleres improvisados
- Materiales de construcción abandonados por años
El espacio público ha sido tomado, sin ningún tipo de control, ante la mirada indiferente de las autoridades municipales.





Basura, enfermedades y una bomba sanitaria en expansión
La acumulación de desechos sólidos no es solo un problema estético. Es una amenaza directa a la salud pública.
Entre las enfermedades que proliferan en estos entornos se encuentran:
- Dengue
- Leptospirosis
- Cólera
- Salmonelosis
- Infecciones respiratorias
La basura acumulada crea el ambiente perfecto para la proliferación de ratas, mosquitos y bacterias. Es, en términos técnicos, un ecosistema epidemiológico activo.
Lo más grave: este municipio cuenta con un vertedero cercano. Es decir, no hay excusa logística que justifique el colapso en la recolección de desechos. Lo que existe es una falla estructural de gestión.
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Una alcaldía superada por la realidad
La incapacidad de la alcaldía para imponer orden y garantizar servicios básicos evidencia un problema serio de gobernanza local. No se trata de falta de recursos únicamente, sino de ausencia de planificación, fiscalización y voluntad política.
Cuando un ayuntamiento pierde el control de sus aceras, pierde el control del municipio.
Riesgo nacional: cuando el problema deja de ser local
Santo Domingo Norte no es un territorio aislado. Forma parte del Gran Santo Domingo, un núcleo urbano interconectado.
Permitir que se convierta en un foco infeccioso implica abrir la puerta a una crisis sanitaria de alcance nacional. Las enfermedades no reconocen límites municipales.
El precedente: cuando el gobierno central tuvo que intervenir
Esto no es nuevo en la República Dominicana.
Durante la gestión de Manuel Jiménez en Santo Domingo Este, el gobierno central tuvo que intervenir en múltiples ocasiones ante el colapso en la recogida de basura.
El resultado es conocido: una gestión ampliamente considerada como una de las peores de la historia municipal dominicana, marcada por la incapacidad operativa y el deterioro urbano.
Hoy, Santo Domingo Norte va por el mismo camino.
Intervención urgente: una necesidad, no una opción
Ante este escenario, el gobierno central debe actuar de manera inmediata.
No como una medida política, sino como una respuesta de salud pública.
Se requiere:
- Intervención operativa en la recogida de basura
- Recuperación de espacios públicos ocupados ilegalmente
- Aplicación estricta de la Ley 120-99
- Plan de saneamiento urbano de emergencia
Conclusión: del abandono a la crisis
Lo que ocurre en Santo Domingo Norte no es descuido: es abandono institucional.
Y cuando el abandono se combina con basura, desorden y alta densidad poblacional, el resultado es predecible: crisis.
La pregunta ya no es si se debe intervenir, sino cuánto más se va a esperar antes de que el problema escale a un punto irreversible.
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