
¡Abinader rompe el pacto! Carolina no le sirve, y el presidente se prepara para enterrar el legado de Hipólito
Contenido migrado desde el archivo editorial de Hackeando el Sistema.
La célebre máxima maquiavélica —de que quien planifica un pacto lo hará hasta que sus intereses así lo exijan— parece estar en pleno corazón de la relación política entre el presidente Luis Abinader y el expresidente Hipólito Mejía, con el nombramiento y ambiciones de Carolina Mejía como nudo de tensión.
El trasfondo: unidad ante la crisis haitiana
En mayo de 2025, Abinader protagonizó un encuentro inédito con los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina para trazar una “política nacional” frente a la crisis en Haití. Allí acordaron:
- Crear espacios de trabajo conjunto entre gobierno y expresidentes.
- Convocar al Consejo Económico y Social para debatir propuestas concretas.
- Informar periódicamente a los exmandatarios sobre seguridad.
- Impulsar una política exterior unificada sobre el tema haitiano.
Este pacto, liderado por la agenda de seguridad nacional, reflejó una estrategia estatal, donde el interés colectivo —seguridad, migración, defensa— se priorizó de forma decisiva.
La grieta: Hipólito impulsa a Carolina, critica a Abinader
Sin embargo, las coincidencias empezaron a resquebrajarse. Hipólito fue una voz crítica en temas internos: desde el plan de tránsito hasta el sistema de riego y la política migratoria, incluyendo la propuesta de regularizar mano de obra haitiana . Sus expresiones revelan que ya no sigue línea de partido sin cuestionamientos.
Además, impulsó públicamente a Carolina Mejía: la presentó en Dajabón ante cientos de perremeístas, enfatizando su liderazgo y su capacidad de institucionalizar el partido . Lo ha reiterado en múltiples escenarios, incluso citando sus triunfos y su visión en proyectos como el Malecón Deportivo.
https://hackeandoelsistema.net/roberto-fulcar-desmiente-integracion-a-proyecto-presidencial/
El quid: el compromiso Abinader –Hipólito
Se especula que existe un acuerdo tácito entre Abinader e Hipólito: un respaldo al mandato de Abinader a cambio del apoyo a Carolina como futura candidata o vicepresidenta con garantías sustanciales. Videos y rumores (TikTok, informantes) apuntan a la existencia de ese pacto.
Pero si —siguiendo la lógica maquiavélica— los intereses de Abinader no se ven asegurados en la candidatura o en el destino político de Carolina, el compromiso podría romperse. Y ahí radica el punto de quiebre: si Abinader no garantiza los intereses que Hipólito espera asegurar mediante Carolina, podría vulnerar o anular el acuerdo.
https://hackeandoelsistema.net/rigoberto-sena-le-correspondia-en-coercion-contra-antonio-espaillat/
¿Dónde está el riesgo real?
- Para Hipólito: si Carolina no es posicionada políticamente (convención, roles de poder) tras el respaldo dado, el padre puede sentirse traicionado y anunciar o impulsar una postura independiente o incluso enfrentada con el gobierno.
- Para Abinader: el costo político sería alto; romper un pacto con un expresidente activo dentro del PRM puede causar fracturas internas, competición fuerte y pérdida de cohesión del partido rumbo a 2028.
- Ambos conocen que hay un equilibrio frágil: los intereses de Hipólito (institucionalidad, poder y ascenso de Carolina) deben alinearse con los de Abinader (paz interna y control del partido); si no, el pacto se rompe.
https://hackeandoelsistema.net/hackeandoelsistema-net-en-sde-no-hay-competencia/
Aunque la candidatura de Raquel Peña sería, en teoría, la más idónea para darle continuidad al proyecto de gobierno y preservar la imagen de estabilidad que promueve Abinader, la realidad política es otra: no tiene posibilidades reales. El ala política del PRM —los que entienden el poder como territorio de negociación y fuerza— no la va a respaldar, por considerarla débil electoralmente y sin estructura propia. Sin embargo, nunca se sabe, porque en ese partido hay una buena cuota de ingenuos que podrían apostar por "lo correcto" sin medir el costo.
Para Abinader, nombres como Wellington Arnaud y Yayo Sanz Lovatón resultan más potables: le son leales, manejan estructuras técnicas y no aspiran a eclipsarlo. En contraste, Tony Peña no prende ni con gasolina, y David Collado, aunque suena en algunos círculos, no le garantiza nada al presidente: hay desconfianza interna, dudas sobre su lealtad y un historial de coqueteos con otras facciones que lo hacen una apuesta riesgosa.
El contexto maquiavélico
Según la más básica “política maquiavélica”: los compromisos duran solo hasta que los intereses convergen. Hipólito ya mostró que no teme marcar distancia, criticar o negociar públicamente. Y Abinader, pragmático como descrito, tendería a cumplir el pacto siempre que esto conlleve estabilidad y respaldo político. Si no, lo podría dejar a su suerte.
La relación de hoy entre Abinader e Hipólito, mediada por el empoderamiento de Carolina Mejía, es un claro ejercicio político donde ambos defienden sus intereses. Si Carolina no obtiene la posición o poder esperados, el pacto podría colapsar —porque ni Abinader ni Hipólito mantendrán su palabra si esta va en contra de sus propios fines—. Eso es política básica hecha realidad.
Nota aclaratoria:
Algunas informaciones contenidas en este artículo tienen carácter especulativo, fundamentadas en el análisis de hechos públicos y en el comportamiento reciente de los actores mencionados, así como en una filtración genuina proveniente de una fuente de entero crédito. En virtud de los principios éticos del periodismo y del marco legal nacional e internacional, nos reservamos el derecho de proteger la identidad de dicha fuente, conforme a lo establecido en el Artículo 49 de la Constitución de la República Dominicana, que garantiza la libertad de expresión e información, así como el derecho a mantener el secreto profesional. Este derecho también está respaldado por instrumentos internacionales como el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y los principios establecidos por la UNESCO y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la libertad de prensa. La protección de nuestras fuentes es no solo un derecho, sino un deber ético frente al interés público y la democracia.
Desde HackeandoElSistema.net seguiremos informando sobre este tema, que planteamos primero que cualquier otro medio en la República Dominicana.
PRM Sin Líder Claro: Las verdades Que Nadie Quiere Decir en Público
Cargando comentarios...
Comentarios de la red
No hay comentarios registrados en este nodo.
