Hackeando el Sistema
La Semanal de Luis Abinader: Teatro de la Desinformación

La Semanal de Luis Abinader: Teatro de la Desinformación

Contenido migrado desde el archivo editorial de Hackeando el Sistema.

Melvin SenaMELVIN SENA/21 JUL DE 2025/1 MIN/0 VISTAS

Cada lunes, el presidente Luis Abinader se para frente al país en un escenario cuidadosamente montado, no para rendir cuentas ni responder con transparencia, sino para maquillar la realidad, repetir promesas incumplidas y vender humo con cifras poco claras. “La Semanal”, el espacio creado por el Gobierno para supuestamente informar a la ciudadanía, se ha convertido en una herramienta de propaganda oficial financiada con recursos públicos.

En vez de enfrentar las preguntas incómodas que afectan al dominicano de a pie, el presidente selecciona temas, periodistas y respuestas, alejándose cada vez más del propósito inicial del encuentro. Lo que se prometió como una rendición de cuentas directa al pueblo, terminó siendo un libreto ensayado, repleto de evasivas, medias verdades y silencios estratégicos.

https://hackeandoelsistema.net/encuesta-revela-que-la-mayoria-del-prm-se-siente-traicionada-por-abinader/

El pasado mes de julio, Luis Abinader aseguró que el Estado había recuperado RD$6,500 millones provenientes de casos de corrupción.

También mencionó que más de RD$130,000 millones estaban siendo investigados. Sin embargo, ni en “La Semanal” ni en la página de la Presidencia hay evidencia de auditorías públicas, nombres, sentencias ni detalles que respalden esa afirmación. Todo queda en declaraciones. Un número grande para encabezar titulares, pero sin sustancia ni transparencia.

Además, mientras habla de una economía “fuerte” y en “constante crecimiento”, la deuda pública se ha disparado. De acuerdo con datos oficiales y del Banco Central, entre 2021 y 2023 la deuda consolidada del sector público aumentó en más de USD$10,200 millones, alcanzando los USD$74,900 millones a mediados de 2024. Es decir, el país se endeuda a un ritmo peligroso, pero en La Semanal eso no se menciona. Se enfocan en la inversión extranjera, el turismo y algunos proyectos sueltos, pero no en el costo a largo plazo que esa deuda traerá para las próximas generaciones.

https://hackeandoelsistema.net/redes-sociales-y-el-colapso-moral-de-nuestra-era-con-los-pies-de-arcilla/

Mientras tanto, la inflación ha erosionado el poder adquisitivo de los trabajadores. El salario mínimo no alcanza para cubrir la canasta básica familiar, y muchos dominicanos deben elegir entre pagar luz, comprar medicamentos o comer. Pero eso tampoco tiene espacio en la narrativa del presidente. Lo que sí se repite, como una letanía, son las inauguraciones, los créditos internacionales, las visitas a provincias con discursos reciclados y las eternas promesas de reforma que nunca llegan.

Abinader también figura en los Pandora Papers, vinculado a empresas offshore como Littlecot Inc. y Padreso S.A., constituidas en Panamá. Aunque legalmente no se ha demostrado delito alguno, es evidente que un presidente que se vende como transparente debería explicar de forma clara y pública sus vínculos empresariales y patrimoniales, más aún cuando su riqueza supera los 70 millones de dólares. En vez de aclarar, evade. En vez de asumir, pasa la página.

https://hackeandoelsistema.net/para-que-abinader-sea-presidente-del-prm-tendra-que-ser-por-aclamacion/

En “La Semanal”, las preguntas de la prensa son filtradas. Los medios críticos no son invitados, o simplemente no se les da la palabra. Los periodistas independientes han denunciado la falta de acceso a temas sensibles, y cuando logran interpelar al presidente, este opta por salirse por la tangente, desviar la conversación o responsabilizar a gobiernos pasados.

El pueblo, mientras tanto, sigue cargando con los apagones, el alto costo de la vida, la inseguridad, la falta de oportunidades y un sistema de salud pública que apenas sobrevive. Pero el presidente sonríe, bien vestido, frente a cámaras, leyendo discursos ensayados, repitiendo frases hechas y vendiendo una ilusión de progreso que no se vive en los barrios.

“La Semanal” ya no es un espacio de comunicación directa.

Es el teatro oficial de la manipulación del presidente Luis Abinader, donde la puesta en escena está cuidadosamente diseñada para aplaudirse a sí mismos, ignorar las críticas y reforzar una narrativa alejada de la realidad. Mientras el pueblo se jode, el gobierno gasta millones en publicidad para decir que todo va bien.

Y lo más grave: lo hace con nuestro propio dinero.

Nota aclaratoria:
Algunas informaciones contenidas en este artículo tienen carácter especulativo, fundamentadas en el análisis de hechos públicos y en el comportamiento reciente de los actores mencionados, así como en una filtración genuina proveniente de una fuente de entero crédito. En virtud de los principios éticos del periodismo y del marco legal nacional e internacional, nos reservamos el derecho de proteger la identidad de dicha fuente, conforme a lo establecido en el Artículo 49 de la Constitución de la República Dominicana, que garantiza la libertad de expresión e información, así como el derecho a mantener el secreto profesional. Este derecho también está respaldado por instrumentos internacionales como el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y los principios establecidos por la UNESCO y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la libertad de prensa.

La protección de nuestras fuentes es no solo un derecho, sino un deber ético frente al interés público y la democracia.

https://youtu.be/bDQj4bcnSdc

Cargando comentarios...

Comentarios de la red

No hay comentarios registrados en este nodo.

La Semanal de Luis Abinader: Teatro de la Desinformación | Hackeando el Sistema