Hackeando el Sistema
Sin pruebas, pero con discurso el exsubsecretario del Tesoro de EE.UU., Marshall Billingslea y sus acusaciones contra Petro, México y Brasi

Sin pruebas, pero con discurso el exsubsecretario del Tesoro de EE.UU., Marshall Billingslea y sus acusaciones contra Petro, México y Brasi

Contenido migrado desde el archivo editorial de Hackeando el Sistema.

Melvin SenaMELVIN SENA/22 OCT DE 2025/1 MIN/0 VISTAS

En una reciente audiencia ante el Senado de EE.UU., Marshall Billingslea —exsubsecretario del Tesoro durante la administración Trump— lanzó acusaciones explosivas: afirmó que “dinero sucio del régimen venezolano financió la campaña de Gustavo Petro y se canalizó hacia México y Brasil”. Dichas declaraciones, amplificadas por ciertos medios conservadores, reviven el discurso de que todo avance progresista en América Latina tiene detrás la sombra del chavismo.

Sin embargo, al examinar con cuidado las palabras de Marshall Billingslea, emerge una gran ausencia:

las pruebas. No presentó documentos, informes públicos ni rastros financieros verificables que sustenten sus afirmaciones. Su intervención ante el Senado se basó más en conjeturas e interpretaciones políticas que en evidencias contrastables. En un escenario donde el peso de las palabras puede influir en la política exterior de Estados Unidos, eso no es un detalle menor.

https://hackeandoelsistema.net/miguel-vargas-desmiente-a-abinader-la-politica-exterior-dominicana/

Billingslea no es un actor neutral. Su historial en el Departamento del Tesoro está marcado por una línea dura hacia los gobiernos sancionados, especialmente Cuba, Venezuela y Nicaragua. Su función ha sido presionar y aislar económicamente a regímenes considerados enemigos de Washington, por lo que su discurso se enmarca dentro de una estrategia ideológica más amplia: vincular a toda corriente progresista latinoamericana con el chavismo, sin necesidad de demostrarlo.

Resulta conveniente —y políticamente útil— señalar que la expansión del socialismo en la región se debe al dinero venezolano. Pero esa narrativa ignora un hecho evidente: los triunfos electorales en Colombia, México y Brasil fueron producto de contextos internos donde la ciudadanía rechazó las élites tradicionales, la corrupción y las políticas de desigualdad que persistieron por décadas. Petro, López Obrador y Lula no ganaron con maletas de dólares de Caracas, sino con votos de millones de ciudadanos cansados del modelo que Washington ha respaldado históricamente.

https://hackeandoelsistema.net/consejo-canadiense-de-las-americas-barrick-gold-y-el-premio-a-leonel-fernandez/

Además, si existieran pruebas contundentes de que el régimen venezolano financió campañas extranjeras, el propio Tesoro o el Departamento de Justicia ya habrían abierto investigaciones formales o aplicado sanciones directas. Hasta la fecha, eso no ha ocurrido. Lo que sí existe son acusaciones que se repiten en foros políticos, pero que nunca se traducen en casos judiciales o informes oficiales verificables.

Estados Unidos ha utilizado este tipo de discursos como herramienta de presión geopolítica, especialmente cuando las urnas no favorecen a los aliados de Washington. Cada victoria progresista es leída como una amenaza “exportada” por Caracas o La Habana, cuando en realidad refleja una crisis de legitimidad de las derechas tradicionales del continente.

En definitiva, Marshall Billingslea lanza acusaciones sin pruebas y con motivaciones políticas evidentes.

No se trata de defender a ningún gobierno, sino de defender un principio básico de justicia y verdad: toda acusación extraordinaria requiere evidencia extraordinaria. Y hasta que eso ocurra, lo dicho ante el Senado no pasa de ser un discurso ideológico más, útil para titulares, pero vacío de sustancia.

https://hackeandoelsistema.net/abinader-se-lava-las-manos-culpa-a-ee-uu-por-las-exclusiones-de-la-cumbre-de-las-americas/

Nota aclaratoria:
Algunas informaciones contenidas en este artículo tienen carácter especulativo, fundamentadas en el análisis de hechos públicos y en el comportamiento reciente de los actores mencionados, así como en una filtración genuina proveniente de una fuente de entero crédito. En virtud de los principios éticos del periodismo y del marco legal nacional e internacional, nos reservamos el derecho de proteger la identidad de dicha fuente, conforme a lo establecido en el Artículo 49 de la Constitución de la República Dominicana, que garantiza la libertad de expresión e información, así como el derecho a mantener el secreto profesional. Este derecho también está respaldado por instrumentos internacionales como el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y los principios establecidos por la UNESCO y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la libertad de prensa. La protección de nuestras fuentes es no solo un derecho, sino un deber ético frente al interés público y la democracia.

https://youtu.be/-sSCMBXhUhA

Cargando comentarios...

Comentarios de la red

No hay comentarios registrados en este nodo.