
Carolina Mejía y las dos “hipolitadas” en menos de diez días: migración y el nuevo jefe de campaña
Lee la cobertura completa en Hackeando el Sistema.
Por Melvin Sena | HackeandoElSistema.net
Carolina Mejía acaba de entrar en una etapa distinta de su proyecto presidencial. Ya no habla como una dirigente que simplemente explora una candidatura: está construyendo una maquinaria para competir por la nominación del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en 2027.
Y precisamente por eso, cada palabra y cada movimiento comienzan a tener un costo político mayor.
En menos de diez días, Carolina protagonizó dos episodios que sus críticos ya empiezan a llamar, con la conocida referencia al estilo político de su padre, “hipolitadas”: primero, su planteamiento sobre una “regularización migratoria inteligente”; y posteriormente, la designación del presidente del Senado, Ricardo de los Santos, como jefe nacional de su campaña.
Los dos acontecimientos son completamente diferentes. Uno es un problema de comunicación política; el otro, una apuesta por estructura. Pero ambos tienen algo en común: abrieron un debate que Carolina probablemente habría preferido controlar de otra manera.
Primera “hipolitada”: la regularización migratoria
Durante su participación en El Sol de la Mañana, Carolina Mejía planteó la necesidad de abordar la situación de la mano de obra extranjera mediante una regularización que calificó de “ordenada, inteligente y planificada”, vinculándola además con la necesidad de tecnificar el campo y aumentar la producción agrícola.
Su argumento fue que regular no significa ceder soberanía y que el Estado debe organizar y controlar el proceso. hainavision.com
El problema político está en el contexto.
En República Dominicana, hablar de regularización de trabajadores extranjeros inevitablemente conduce al debate sobre la inmigración haitiana, la mano de obra agrícola, la frontera y la permanencia de personas en situación irregular.
Por eso, aunque el planteamiento de Carolina puede interpretarse como una propuesta de ordenamiento laboral y migratorio, también podía ser leído políticamente como una posición más flexible frente a la inmigración.
Y sus adversarios internos no necesitan necesariamente demostrar que ella propuso una amnistía. Les basta con instalar la percepción de que Carolina estaría dispuesta a regularizar antes de resolver completamente el problema del control migratorio.
Ahí apareció el segundo movimiento.
Días después, durante una entrevista en Hoy Mismo, Carolina endureció considerablemente el lenguaje y afirmó que República Dominicana debe cumplir estrictamente la Ley General de Migración, defender la soberanía y utilizar todas las herramientas disponibles para verificar quién entra al territorio nacional. También sostuvo que no puede permitirse la permanencia de personas en situación migratoria irregular. Diario Libre
¿Contradicción?
No necesariamente.
Ambas posiciones pueden coexistir: control migratorio estricto y, dentro de la ley, mecanismos ordenados para determinadas necesidades de mano de obra.
Pero políticamente sí existe una diferencia importante entre ambos mensajes.
El primero abrió una interpretación.
El segundo pareció buscar cerrarla.
Y ahí es donde nace la primera “hipolitada”: haber colocado un tema extremadamente sensible sobre la mesa utilizando una expresión que podía ser fácilmente sacada de contexto por sus adversarios.
Más aún cuando Carolina compite en una primaria interna donde sus adversarios no necesitan conquistar al país entero, sino convencer a una parte de la militancia del PRM.
Segunda “hipolitada”: Ricardo de los Santos al frente de la campaña
El segundo movimiento ocurrió el domingo 20 de septiembre.
Carolina formalizó la incorporación del presidente del Senado, Ricardo de los Santos, como director nacional de su campaña presidencial. Diario Libre
Aquí hay que hacer una precisión importante.
Reducir a De los Santos a la condición de “chofer de camión” sería políticamente fácil, pero objetivamente incompleto.
Sí: su trayectoria comenzó vinculada al transporte. Fue secretario general del Sindicato de Camioneros y Furgoneros de Cotuí entre 2001 y 2005; posteriormente ocupó posiciones en FENATRADO y es presidente de esa organización desde 2016. También fue chofer de transporte público y adquirió su primer camión en 1992. Senado de la República Dominicana
Pero después construyó una carrera política propia.
Fue diputado, posteriormente senador por Sánchez Ramírez y actualmente preside el Senado de la República. En las elecciones de 2024 fue reelegido senador con más del 72 % de los votos en su provincia, según el perfil institucional del Senado. Senado de la República Dominicana
Por tanto, la verdadera discusión no debería ser “¿cómo Carolina puede poner a un camionero al frente de su campaña?”
La pregunta políticamente interesante es otra:
¿Qué mensaje está enviando Carolina al escoger precisamente a un dirigente con esa trayectoria para dirigir su campaña nacional?
Y aquí aparece la lectura estratégica.
Carolina está buscando músculo político
De los Santos representa un sector político y social muy diferente al que tradicionalmente se asocia con la imagen pública de Carolina Mejía.
Tiene conexiones con organizaciones de transporte, dirigentes territoriales, sectores populares y estructuras políticas del interior.
El propio Ricardo de los Santos dijo al asumir la responsabilidad que trabajará en contacto con la militancia y distintos sectores sociales, municipio por municipio y provincia por provincia. Diario Libre
Es decir, su designación puede ser precisamente el intento de complementar la imagen de Carolina con una estructura más territorial y popular.
Y eso tiene sentido dentro de una primaria cerrada.
Una cosa es tener reconocimiento nacional.
Otra muy diferente es tener personas que el día de una elección interna sepan exactamente quiénes son los militantes, dónde votan, quién los moviliza y quién puede convencerlos.
En ese sentido, la llegada de De los Santos no necesariamente es una debilidad.
Puede ser una señal de que Carolina entendió que necesita fortalecer precisamente esa parte de su proyecto.
Pero políticamente tiene un costo
El problema es que la designación también permite que sus adversarios construyan otra narrativa.
Carolina ha cultivado una imagen vinculada a la gestión, la administración pública y una política relativamente institucional.
De los Santos representa una tradición política mucho más ligada a la organización territorial, el sindicalismo y las estructuras de masas.
Por eso algunos pueden interpretar el nombramiento como un giro hacia la política tradicional del PRD/PRM, justamente el terreno donde su padre, Hipólito Mejía, construyó gran parte de su carrera.
De ahí nace la segunda “hipolitada”.
No porque De los Santos carezca de experiencia política —los hechos demuestran lo contrario—, sino porque la decisión conecta directamente el proyecto de Carolina con una forma de hacer política mucho más estructural y territorial.
Y eso puede ser exactamente lo que necesita.
Dos movimientos, una misma candidatura
Lo interesante es que las dos controversias ocurren prácticamente al mismo tiempo.
Primero, Carolina abre un debate sobre inmigración y posteriormente reafirma una posición de estricto cumplimiento de la ley.
Después, incorpora a uno de los dirigentes con mayor experiencia territorial dentro del PRM a la dirección de su campaña.
En menos de diez días, por tanto, Carolina pasó de enfrentar un problema de comunicación a realizar un movimiento de estructura política.
La primera situación puede ser utilizada por sus adversarios.
La segunda puede ayudarle a corregir una debilidad.
Y ambas revelan algo mucho más importante: la candidatura de Carolina está entrando en una fase de mayor confrontación interna.
Ya no basta con ser conocida.
Ya no basta con ser alcaldesa.
Ya no basta con ser hija de Hipólito Mejía.
Ahora necesita convertir reconocimiento en organización y discurso en votos internos.
¿Son realmente “hipolitadas”?
Depende de quién haga la lectura.
Para sus críticos, sí: dos decisiones en pocos días que generan controversia y obligan a explicar, precisar o defender posiciones.
Para sus seguidores, pueden ser simplemente dos decisiones propias de una candidatura que comienza a tomar forma: una propuesta migratoria que pretende combinar control y necesidades económicas, y la incorporación de un dirigente con experiencia territorial para construir una campaña nacional.
Lo que sí parece claro es que Carolina está dejando atrás la etapa de los mensajes generales.
La competencia por la candidatura presidencial del PRM comienza a exigir otra cosa:
estructura, disciplina, capacidad de movilización y precisión en el discurso.
Y en una primaria interna, cada error puede convertirse en munición para los adversarios.
Pero también cada movimiento puede revelar cuál es la verdadera estrategia.
La designación de Ricardo de los Santos parece decir que Carolina está apostando por fortalecer la política de estructura.
Ahora falta ver si esa estructura consigue convertir las próximas “hipolitadas” en algo mucho más importante: votos.
Cargando comentarios...
Comentarios de la red
No hay comentarios registrados en este nodo.







