Hackeando el Sistema
¿Te sientes engañado con la "pandemia"? cuando leas esto si te sentirás engañado.

¿Te sientes engañado con la "pandemia"? cuando leas esto si te sentirás engañado.

Contenido migrado desde el archivo editorial de Hackeando el Sistema.

Melvin SenaMELVIN SENA/28 NOV DE 2021/1 MIN/0 VISTAS

Por: Melvin Sena (Director ejecutivo de hackeandoelsistema.net)

No hay ningún virus.
No hay, ni ha habido ninguna pandemia.
No hay ningún test.
No hay ninguna vacuna.
Todo lo que nos han contado es mentira, desde el principio hasta el final.

Lo único que es cierto es la brutal dictadura que nos está quedando. Eso sí es verdad.

Yo solo puedo decir que a mi alrededor en todo lo que llevamos de pandemia, sólo he visto dos casos de covid con ingreso. Y salieron bien. No veo por ningún lado la gravedad que le han dado.

Sin embargo con la vacuna ya he visto bastantes efectos graves y uno casi terminal. Incluso mi abuelo murió de insuficiencia renal, y lo contabilizaron como COVID cuando no se le hizo ninguna prueba post muerte.

La Dictadura no tendría sentido ni aunque existieran miles de virus, nunca se ha confinado a gente sana ni todas las aberraciones a las que asistimos.

¿Puede el sector farmacéutico justificar la perpetuación de un modelo cuyos beneficios desproporcionados dependen de la protección pública frente a la competencia?

Aun aceptando que el negocio de la innovación biomédica requiere asumir importantes riesgos financieros, la realidad es que los beneficios de este sector superan en gran medida e injustificadamente la media de otros sectores empresariales comparables (margen de ebitda del 29,4%, frente al 19% medio del S&P 500). La protección pública comienza con la inversión en investigación básica, continúa a través de ensayos clínicos y se extiende a través de un sistema de patentes obscenamente manipulado para mantener la competencia fuera durante décadas.


¿Están las ONG anteponiendo el trofeo político a resolver el problema?

Los activistas llevan más de veinte años luchando por la reforma de este modelo de propiedad intelectual. Es muy comprensible que la oportunidad que abre el covid-19 y las dudas expresadas por actores antes inamovibles como Estados Unidos hayan despertado ilusiones y ahora estén concentrando todos los esfuerzos tácticos. Pero existe el riesgo de que los árboles nos impidan ver el bosque. Es urgente explicar a la sociedad que esta medida es necesaria, pero no suficiente. Y trabajar en la generación de un modelo alternativo para incentivar la innovación que, hasta ahora, el sector ONG no está proponiendo. Las empresas son una herramienta, no el enemigo, y debemos encontrar la manera de poner su valor al servicio de un sistema más justo e inteligente.


¿Ofrece el Gobierno de España más que buenas palabras?

Nuestro país ha sido uno de los primeros en la UE en estar abierto a la exención de patentes, en contra de los criterios de socios como Alemania. La última declaración pública fue esta semana, del propio presidente Sánchez y del propio Financial Times. Pero cuando se trata del lobby farmacéutico, incluso la cola es toro. En su reciente carta de respuesta (30 de abril) a 83 organizaciones solicitando un compromiso del gobierno en este sentido, el director del Gabinete de la Presidencia incluyó casi todo menos eso. Tendremos la oportunidad de comprobar la verdadera disposición de España durante la cumbre de salud del G20 de la próxima semana, donde el gobierno debe mojarse en las medidas de facilitación del comercio de vacunas y apoyo a COVAX que el presidente destaca en su tribuna por el FT.


¿Qué pasa si la exención es en realidad un bote salvavidas para este modelo de propiedad intelectual?

Mi colega de ISGlobal, Rafael Vilasanjuan, tiene un ojo claro en este asunto. Uno de los argumentos que repite -y con el que estoy de acuerdo- es que la aprobación de la exención no es un cuestionamiento del modelo, sino un ajuste dentro de sus reglas que puede terminar fortaleciéndolo, y no al revés. Como fue el caso de los antirretrovirales contra el VIH hace veinte años, las grandes empresas y sus gobiernos aliados pueden acordar dar un pequeño paso hacia donde estamos ahora. Si no aprovechamos para introducir reformas estructurales en otros ámbitos, como el sistema de contratación pública, corremos el riesgo de hacer pan como tortas.


El economista Galbraith siempre nos animó a cuestionar las verdades aceptadas. Su carrera le permitió hacerlo en ocasiones tan destacadas como el New Deal de Roosevelt o la Gran Sociedad de Johnson. Ambas fueron respuestas transformadoras a crisis y brechas sociales de magnitud generacional. No es raro encontrar similitudes con la situación en la que vivimos ahora.


Síguenos en todas las redes :

redaccion@hackeandoelsistema.net

https://chat.whatsapp.com/Iqs9PXnTsI3LJEx4DeSwgq

https://www.youtube.com/channel/UCPO4ECcCtQNLPe11a0k5n2w

https://www.instagram.com/_hackeandoelsistema/

https://www.facebook.com/maikie.pavel.1

https://twitter.com/senasistema?s=11

https://hackeandoelsistema.net/

https://www.gettr.com/user/melvinsena

https://twitter.com/start_over1?s=20

https://www.facebook.com/melvin.sena.1

Cargando comentarios...

Comentarios de la red

No hay comentarios registrados en este nodo.

¿Te sientes engañado con la "pandemia"? cuando leas esto si te sentirás engañado. | Hackeando el Sistema