Una de las características más comunes de la política latinoamericana es que muchos dirigentes dicen una cosa cuando están en la oposición y hacen otra cuando llegan al poder. En República Dominicana, uno de los casos que más debate genera es el de Luis Abinader y su postura histórica sobre los combustibles.
Durante años, siendo opositor, Luis Abinader criticó los aumentos de precios, cuestionó la Ley de Hidrocarburos y prometió reformas que aliviarían la carga económica sobre los ciudadanos. Sin embargo, luego de asumir la Presidencia en agosto de 2020, gran parte de esos planteamientos quedaron archivados.

15 de abril de 2016: rechazo a más impuestos
En una publicación realizada el 15 de abril de 2016, Luis Abinader criticó la posibilidad de aplicar más impuestos a productos de consumo masivo y combustibles.
«Danilo está hablando de subir el ITEBIS a los combustibles, a los aceites, al café, chocolate, mantequilla, yogurt y otros alimentos.»
El mensaje reflejaba una posición claramente contraria a aumentar la presión fiscal sobre productos que impactan directamente el costo de vida.
3 de noviembre de 2017: los aumentos son un golpe a la economía popular
Un año después, el entonces dirigente opositor volvió a cuestionar la política de precios.
«Los nuevos aumentos de precios de los combustibles son un duro golpe a la economía popular, el gobierno debe adoptar medidas compensatorias.»
El planteamiento era directo: los aumentos afectaban principalmente a los sectores de menores ingresos.
17 de noviembre de 2017: exigencia de revisar la ley
Dos semanas más tarde, insistió en la necesidad de modificar el marco legal que regula los combustibles.
«Debe ser revisada la ley que fija los precios de los combustibles. Los sostenidos aumentos están agravando la calidad de vida del pueblo.»
La crítica apuntaba a la estructura misma del sistema de fijación de precios.
19 de septiembre de 2018: advertencia sobre la inflación
Abinader relacionó directamente el aumento de los combustibles con el incremento generalizado del costo de vida.
«El sostenido aumento de los combustibles en los últimos meses, incluso el gas de cocinar, ha estado incrementando el costo de la mayoría de bienes y servicios de uso cotidiano.»
La afirmación coincide con lo que reconocen economistas de distintas corrientes: los combustibles tienen efectos sobre transporte, alimentos y servicios.
1 de octubre de 2018: promesa de reforma
Durante la campaña hacia las elecciones de 2020, prometió una modificación de la Ley de Hidrocarburos.
«La reforma a la Ley de Hidrocarburos que presentaré al país, a través del Congreso Nacional, tomará en cuenta a los usuarios de los derivados del petróleo.»
El mensaje generó expectativas de cambios estructurales en la composición de impuestos y márgenes aplicados a los combustibles.
29 de octubre de 2018: la promesa del 10 %
Quizás la declaración más recordada fue la realizada pocas semanas después.
«Si se aplica de manera correcta la Ley de Hidrocarburos, bajaría por lo menos un 10 % el precio de los combustibles.»
La frase se convirtió en una de las promesas económicas más citadas por sus críticos.
Del discurso a la realidad
Luis Abinader asumió la Presidencia en agosto de 2020 con mayoría legislativa durante buena parte de su mandato. Sin embargo, la prometida reforma integral de la Ley de Hidrocarburos nunca se convirtió en una transformación estructural que redujera permanentemente los precios para los consumidores.
Es cierto que el gobierno ha argumentado que la pandemia, la guerra entre Rusia y Ucrania y la volatilidad internacional del petróleo obligaron al Estado a subsidiar miles de millones de pesos para evitar aumentos mayores. Pero también es cierto que las promesas realizadas cuando era opositor fueron mucho más contundentes que los resultados obtenidos.
La pregunta pendiente
La gran interrogante para los dominicanos sigue siendo la misma:
Si en 2018 Luis Abinader sostenía que una correcta aplicación de la Ley de Hidrocarburos permitiría reducir los combustibles en al menos un 10 %, ¿qué cambió entre el candidato que hacía esa promesa y el presidente que tuvo la oportunidad de ejecutarla?
La respuesta a esa pregunta es fundamental para evaluar no solo este gobierno, sino también la credibilidad de las promesas que hacen los políticos cuando aún no han llegado al poder.
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