Las declaraciones de Jaime Rincón sobre una supuesta reunión entre Yayo Sanz Lovatón y David Collado en un hotel de la capital han generado múltiples interpretaciones dentro del escenario político del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Si se parte de la premisa de que dicho encuentro efectivamente ocurrió y que ambos dirigentes avanzan hacia una alianza estratégica de cara al proceso interno y electoral venidero, Santo Domingo Este podría convertirse en uno de los principales escenarios de reconfiguración política.
En el municipio, David Collado cuenta con dirigentes que han sido identificados como parte de su estructura política y de apoyo. Entre ellos destacan Adán Peguero, presidente del PRM en Santo Domingo Este, y el exregidor Arturo Quiñones. Ambos han desarrollado liderazgo territorial y estructuras propias dentro del partido, llegando incluso a surgir una competencia natural por espacios de influencia, particularmente en torno a la coordinación política y electoral del municipio.
Sin embargo, en las últimas semanas también ha trascendido la versión de que el alcalde Dio Astacio estaría alineándose políticamente con Yayo Sanz Lovatón. De confirmarse este movimiento, el panorama interno cambiaría significativamente, debido a que el alcalde representa actualmente la principal figura institucional y electoral del PRM en Santo Domingo Este.
Bajo este escenario, una eventual alianza entre Yayo y Collado obligaría a ambas corrientes a negociar espacios de poder y responsabilidades dentro de la estructura municipal. El principal desafío sería definir quién asumiría la coordinación general de campaña en Santo Domingo Este.
Desde una lógica política y electoral, Yayo podría plantear que la coordinación recaiga en Dio Astacio, argumentando que es la figura con mayor capacidad de movilización, presencia mediática y liderazgo institucional en el municipio. Además, contar con el alcalde al frente de la coordinación garantizaría una estructura operativa unificada y reduciría posibles conflictos internos.
No obstante, la viabilidad de una integración plena entre los distintos sectores no estaría garantizada. Un elemento que podría generar tensiones internas sería el factor de las expectativas políticas previamente creadas. Si David Collado hubiese avanzado conversaciones con Adán Peguero y Arturo Quiñones sobre roles de primer nivel en la estructura electoral de Santo Domingo Este, particularmente en lo relativo a la coordinación de campaña, una eventual decisión de transferir ese protagonismo al alcalde Dio Astacio podría provocar inconformidad en sectores que consideran haber construido y sostenido el proyecto político durante años.
A esto se suma que Dio Astacio no cuenta con niveles uniformes de aceptación entre algunos dirigentes históricos o «viejos robles» del PRM en el municipio, quienes podrían interpretar su ascenso como un desplazamiento de liderazgos tradicionales. En política, los acuerdos no solo se sostienen sobre la base de la conveniencia electoral, sino también sobre el manejo adecuado de los egos, las cuotas de poder y el reconocimiento al trabajo acumulado. Por ello, cualquier intento de reorganización que altere compromisos previos podría convertirse en una fuente de resistencia interna capaz de afectar la cohesión y la efectividad de la alianza en Santo Domingo Este.
Esta decisión, sin embargo, tendría consecuencias para otros actores. Tanto Adán Peguero como Arturo Quiñones podrían ver disminuido su protagonismo en la toma de decisiones estratégicas. Aunque seguirían siendo piezas importantes dentro del proyecto político, pasarían a desempeñar roles de apoyo o coordinación sectorial, dejando de ocupar el centro de gravedad de la estructura electoral municipal.
En ese contexto, la alianza entre Yayo y Collado podría estructurarse de la siguiente manera:
- Dio Astacio asumiría la coordinación política y electoral general en Santo Domingo Este.
- Adán Peguero mantendría la responsabilidad de articulación partidaria y enlace con la estructura formal del PRM.
- Arturo Quiñones asumiría funciones de organización territorial y movilización electoral.
- Los equipos de Collado y Yayo integrarían una mesa política conjunta para evitar conflictos entre las distintas corrientes.
- Se establecería una estrategia común orientada a fortalecer la unidad interna del PRM en el municipio.
El resultado de este esquema sería una concentración del liderazgo operativo en torno al alcalde Dio Astacio, mientras que Adán Peguero y Arturo Quiñones conservarían espacios relevantes, aunque con menor capacidad de decisión que la que tendrían en ausencia de una alianza entre Yayo y Collado.
Por tanto, el principal efecto político de una eventual unión entre ambos dirigentes nacionales sería la reorganización de las fuerzas internas del PRM en Santo Domingo Este, colocando a Dio Astacio como el principal beneficiario local de dicho acuerdo y obligando a los demás actores a redefinir sus posiciones dentro de la nueva correlación de fuerzas.
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