
SI FIFA MULTÓ A ARGENTINA POR LAS MALVINAS, CONCACAF DEBE INVESTIGAR A WILSON ISIDOR
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Lo que ocurrió después del partido entre República Dominicana y Haití no puede quedar reducido a una celebración de fútbol.
Haití ganó 4-1. Wilson Isidor fue una de las figuras del encuentro, marcó dos goles y tuvo una noche extraordinaria desde el punto de vista deportivo.
Pero después apareció una declaración que cambió completamente el significado de su celebración.
Al jugador se le atribuyen las expresiones en francés “L’Hispaniola est Haïti” y “Haïti est ici”, mientras señalaba primero el terreno y posteriormente su camiseta. El episodio fue difundido en video y ya provocó reacciones en República Dominicana. Diario Libre
Y aquí comienza una discusión que Concacaf no debería esquivar.
¿UNA CANCHA DE FÚTBOL PUEDE UTILIZARSE PARA HACER REIVINDICACIONES TERRITORIALES?
Porque si la respuesta es no, entonces la regla tiene que aplicarse independientemente de quién pronuncie el mensaje.
Y tenemos un antecedente reciente que resulta imposible ignorar.
Durante el Mundial de 2026, jugadores argentinos exhibieron una bandera con el mensaje “Las Malvinas son Argentinas” después de derrotar a Inglaterra en semifinales.
FIFA abrió un procedimiento disciplinario contra la AFA precisamente por una posible violación del artículo 13.2.c de su Código Disciplinario, que contempla el uso de un acontecimiento deportivo para realizar manifestaciones de naturaleza no deportiva. Grassroots FIFA
Posteriormente, la AFA comunicó que recibió una multa de US$10,000 específicamente por la exhibición de la bandera de las Malvinas. infobae
Entonces la pregunta es sencilla:
¿Cuál es la diferencia?
Argentina utilizó un escenario deportivo para expresar una reivindicación territorial sobre las Malvinas.
Y ahora, en Santo Domingo, un jugador de Haití aparece en un video pronunciando una frase que reivindica La Española como Haití, precisamente después de un partido internacional disputado en territorio dominicano.
No estoy diciendo que ambos casos sean jurídicamente idénticos.
Eso corresponde determinarlo a los organismos disciplinarios.
Estoy diciendo algo mucho más sencillo:
Los dos casos merecen ser examinados bajo las reglas deportivas correspondientes.
CONCACAF YA TIENE ELEMENTOS PARA INVESTIGAR
Y esto no es una especulación.
El propio Reglamento de la Liga de Naciones de Concacaf 2026-27 contempla restricciones sobre mensajes o consignas políticas, religiosas o personales exhibidas por jugadores y oficiales, y también faculta al Comité Disciplinario a actuar frente a conductas antideportivas.
Además, el reglamento permite utilizar grabaciones de audio y video como evidencia para determinar posibles infracciones. Diario Libre
Y hay otro dato particularmente importante:
El presidente de la Federación Dominicana de Fútbol, José Deschamps, calificó públicamente las declaraciones de Isidor como una falta de respeto a la soberanía dominicana y anunció que la federación tiene previsto elevar el caso ante organismos internacionales del fútbol. Clave Informativa DR
Es decir:
Ya existe una reacción institucional dominicana.
Ahora corresponde esperar qué hará Concacaf.
NO SE ESTÁ PIDIENDO CASTIGAR A HAITÍ POR GANAR
Esto tiene que quedar absolutamente claro.
Haití ganó.
Ganó merecidamente.
Marcó cuatro goles.
Dominó el partido.
Y nadie tiene derecho a cuestionar una victoria deportiva porque el resultado no guste.
Wilson Isidor hizo dos goles.
Eso forma parte del fútbol.
Pero una cosa es celebrar un gol.
Otra cosa es utilizar la celebración de un partido internacional para emitir un mensaje de carácter territorial.
Ahí comienza otra discusión.
Y precisamente por eso existe un régimen disciplinario.
¿POR QUÉ UNA COSA SERÍA SANCIONABLE Y LA OTRA NO?
Este es el punto que Concacaf tiene que aclarar.
Si el principio es que un acontecimiento deportivo no debe utilizarse para hacer manifestaciones políticas o territoriales ajenas al deporte, entonces ese principio tiene que ser universal.
No puede depender de la nacionalidad del jugador.
No puede depender de qué país esté siendo reivindicado.
No puede depender de quién ganó el partido.
Y tampoco puede depender de quién tenga más simpatizantes en las gradas.
Las reglas tienen que ser las mismas para todos.
FIFA acaba de demostrar que está dispuesta a investigar este tipo de conductas. En el caso argentino, su propia comunicación oficial citó expresamente el artículo 13.2.c por el uso de un evento deportivo para manifestaciones de naturaleza no deportiva. Grassroots FIFA
Por eso la solicitud dominicana es perfectamente concreta:
Que Concacaf abra una investigación formal sobre las declaraciones atribuidas a Wilson Isidor.
Que revise el video.
Que determine exactamente qué dijo.
Que establezca el contexto.
Que determine si esas expresiones constituyen una infracción de sus reglamentos.
Y, si determina que hubo una violación, que imponga la sanción que corresponda.
¿Y POR QUÉ HABLAR DE LOS US$10,000?
Porque existe un precedente reciente.
La AFA fue multada con US$10,000 por la exhibición de la bandera de las Malvinas en el Mundial 2026. infobae
Por eso resulta razonable que desde República Dominicana se solicite que, si Concacaf determina que la conducta de Isidor constituye una infracción comparable, se considere una sanción económica de una magnitud equivalente o la medida disciplinaria que corresponda según su reglamento.
No se trata de inventar un castigo.
No se trata de pedir una suspensión porque sí.
Se trata de exigir que exista coherencia disciplinaria.
Y AQUÍ ESTÁ EL VERDADERO PROBLEMA
Porque el fútbol internacional está lleno de tensiones políticas.
Malvinas.
Palestina.
Kosovo.
Ucrania.
Territorios disputados.
Conflictos históricos.
Identidades nacionales.
Precisamente por eso los organismos deportivos necesitan reglas claras.
Si cada futbolista pudiera utilizar una cancha internacional para proclamar reivindicaciones territoriales durante una celebración, el fútbol dejaría de ser solamente fútbol.
Y FIFA y las confederaciones han establecido límites precisamente para evitarlo.
NO ES UNA GUERRA CONTRA HAITÍ
También hay que decirlo.
El reclamo no es contra la selección haitiana.
No es contra los aficionados haitianos.
No es contra el pueblo haitiano.
No es contra el derecho de Haití a celebrar una victoria.
Específicamente se refiere a una conducta atribuida a un jugador y a la respuesta que corresponde dentro del marco disciplinario deportivo.
Y esa diferencia es fundamental.
Porque República Dominicana puede defender su soberanía sin convertir un incidente deportivo en una confrontación contra todo un pueblo.
EL FÚTBOL TIENE QUE TENER LAS MISMAS REGLAS PARA TODOS
Argentina recibió una sanción económica por un mensaje territorial sobre las Malvinas.
Ahora tenemos un episodio en el que un jugador haitiano habría pronunciado un mensaje territorial sobre La Española durante la celebración de una victoria en Santo Domingo.
Entonces, señores de Concacaf:
investiguen.
No pedimos que condenen a Wilson Isidor antes de escucharlo.
No pedimos una sanción automática.
Pedimos exactamente lo contrario:
un procedimiento.
Que se revise la evidencia.
Que se determine si hubo infracción.
Y que, si la hubo, se aplique el reglamento.
Porque si las reglas son iguales para todos, entonces tienen que ser iguales también cuando la controversia toca la soberanía dominicana.
El fútbol terminó con un 4-1 para Haití.
Eso queda en el marcador.
Pero ahora Concacaf tiene otro resultado que determinar:
¿las reglas disciplinarias también se aplican cuando un jugador utiliza un partido internacional para hacer una reivindicación territorial?
Esa respuesta no la debe dar República Dominicana.
La debe dar Concacaf.
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