Hackeando el Sistema
PRM y FP prácticamente empatan en identificación partidaria en nueva encuesta de Hackeando el Sistema

PRM y FP prácticamente empatan en identificación partidaria en nueva encuesta de Hackeando el Sistema

Lee la cobertura completa en Hackeando el Sistema.

Administrador HESADMINISTRADOR HES/30 SEPT DE 2026/1 MIN/visibility2 VISTAS
record_voice_over
Escuchar articulo
Lectura por voz del navegador

Una nueva consulta realizada por Hackeando el Sistema en su canal de WhatsApp entre el 26 y el 29 de septiembre de 2026 ofrece una fotografía interesante sobre la identificación partidaria de su comunidad digital.

Al momento de la medición, el canal contaba con 1,350 miembros y la encuesta acumuló alrededor de 1,500 visualizaciones.

La pregunta fue:

¿Cuál de los siguientes partidos políticos usted se identifica o siente simpatía?

La consulta permitía seleccionar una o más opciones, un elemento metodológico que resulta fundamental para interpretar los porcentajes.

Los resultados

  • PRM: 36.3 %

  • FP: 36.2 %

  • PLD: 22.2 %

  • Otro: 2.8 %

  • Ninguno: 2.5 %

El primer dato que sobresale es la extraordinaria cercanía entre las dos principales fuerzas.

PRM y FP prácticamente empatan, con una diferencia de apenas 0.1 punto porcentual en las selecciones registradas.

Pero más que intentar determinar quién "ganó" esta consulta, el resultado permite plantear una pregunta de mayor alcance:

¿Qué significa esta distribución para un escenario presidencial en el que ninguna fuerza política parece tener, por sí sola, una mayoría suficiente?

Una fotografía que no representa una elección presidencial

Hay que comenzar por una precisión fundamental.

Esta encuesta no preguntó por intención de voto presidencial. Preguntó por identificación o simpatía partidaria y permitió seleccionar más de una organización.

Por tanto, no sería correcto transformar el 36.3 % del PRM o el 36.2 % de la FP en una intención de voto equivalente para las elecciones presidenciales.

La propia estructura de la pregunta impide hacerlo.

Una persona puede sentir simpatía por más de un partido, puede identificarse con una organización y votar por otra, o puede cambiar de decisión dependiendo del candidato, las alianzas y las circunstancias electorales.

Lo que esta medición sí muestra es cómo se distribuyen las selecciones partidarias dentro de esta comunidad digital.

El escenario que deja abierto la encuesta

Aun con esa limitación, existe una lectura política interesante.

Las dos principales organizaciones aparecen prácticamente igualadas dentro de las respuestas.

El PRM registra 36.3 % y la FP 36.2 %, mientras el PLD alcanza 22.2 %.

Las opciones "Otro" y "Ninguno" representan conjuntamente apenas 5.3 %.

Esto dibuja un escenario en el que el PLD podría adquirir una importancia estratégica mayor que la que su porcentaje individual parece sugerir, precisamente porque una competencia dividida entre PRM y FP puede convertir a una tercera fuerza en un actor relevante para la construcción de mayorías.

No significa que el PLD tenga necesariamente esa capacidad en el electorado nacional. Esta encuesta no permite afirmarlo.

Pero sí plantea una cuestión política: cuando ningún bloque alcanza por sí solo una mayoría, el comportamiento de una tercera fuerza puede adquirir mayor importancia en la configuración de una eventual segunda vuelta.

La primera vuelta requiere algo que esta encuesta no mide

La legislación electoral dominicana establece un sistema de mayoría absoluta para la Presidencia: una candidatura debe superar la mitad de los votos válidos para evitar una segunda elección; si ninguna lo consigue, las dos candidaturas con mayor votación pasan a una segunda vuelta. (Junta Central Electoral)

Por eso, esta encuesta no permite afirmar que habrá segunda vuelta.

Pero tampoco ofrece elementos para afirmar que alguna fuerza tenga actualmente una mayoría presidencial.

¿Por qué?

Porque identificación partidaria no es igual a voto presidencial, y porque esta consulta permite respuestas múltiples.

Lo que sí puede decirse es que la fotografía obtenida por Hackeando no muestra una fuerza que concentre por sí sola una mayoría dentro de las selecciones registradas.

Eso vuelve especialmente relevante el papel de las alianzas y las transferencias de apoyo.

El PLD podría convertirse en una pieza de negociación

Si en un escenario electoral real PRM y FP llegaran a concentrar las dos mayores votaciones de una primera vuelta y ninguno superara el umbral requerido, la atención política se trasladaría inevitablemente hacia los electores de las fuerzas que quedaron fuera de la segunda vuelta.

Ahí el PLD tendría potencialmente un papel relevante si conserva una base electoral suficiente.

Pero hay una diferencia importante entre tener votos propios y tener capacidad para transferir esos votos a otro candidato.

Una organización política puede negociar una alianza formal.

También puede permitir que sus dirigentes establezcan posiciones.

Y existe una tercera posibilidad: que sus militantes y simpatizantes decidan individualmente qué hacer en función de sus propios intereses, afinidades o expectativas.

Es decir, una alianza partidaria no garantiza automáticamente que el 100 % de sus simpatizantes se comporte de la misma manera en las urnas.

¿Y qué ocurre con los que seleccionaron "Otro" o "Ninguno"?

Las categorías minoritarias representan 2.8 % y 2.5 %, respectivamente.

Su peso dentro de esta consulta es reducido.

Pero tampoco conviene interpretar automáticamente a quienes seleccionaron "Ninguno" como personas que definitivamente no votarán.

Una persona puede no identificarse con ningún partido y posteriormente decidir votar por una candidatura específica.

También puede abstenerse.

Por eso, esa categoría debe considerarse como ausencia de identificación partidaria en el momento de responder, no como abstención electoral segura.

Lo mismo ocurre con "Otro": su tamaño reducido indica que las alternativas principales concentran la mayoría de las selecciones, pero no permite saber cómo se comportaría ese grupo en una elección presidencial.

La verdadera batalla puede estar fuera de las etiquetas partidarias

Este es probablemente uno de los elementos más interesantes de la encuesta.

Los resultados muestran que la identificación partidaria puede estar relativamente concentrada entre PRM, FP y PLD, pero eso no significa que los votos presidenciales estén distribuidos exactamente de la misma manera.

Una elección presidencial introduce variables adicionales:

  • el candidato;

  • la valoración del gobierno;

  • el rechazo a determinados liderazgos;

  • las alianzas;

  • la estructura territorial;

  • la capacidad de movilización;

  • el financiamiento;

  • la campaña;

  • y la participación efectiva el día de las elecciones.

Por eso, una organización puede tener una determinada proporción de simpatía partidaria y terminar obteniendo una proporción diferente de votos.

Una elección no se gana solamente con simpatía

La encuesta también permite recordar una realidad básica de la política dominicana.

Identificación partidaria, simpatía, intención de voto y voto efectivo son variables diferentes.

La primera puede permanecer estable durante años.

La segunda puede cambiar con relativa facilidad.

La tercera puede modificarse durante una campaña.

Y la cuarta solamente se conoce cuando los electores depositan su voto.

Por eso, convertir esta medición en una predicción electoral sería metodológicamente incorrecto.

La estructura también importa

En un escenario competitivo, además de los porcentajes de simpatía existe otro factor: la capacidad organizativa para convertir simpatizantes en votos.

Dos partidos pueden tener niveles similares de identificación en una encuesta y obtener resultados diferentes si uno consigue movilizar mejor a sus afiliados, simpatizantes y estructuras territoriales.

La participación electoral real depende de quién efectivamente acude a votar.

Y ahí entran variables que una consulta de WhatsApp no puede medir.

La lectura más importante: nadie tiene la mayoría

Si hay una idea que esta encuesta permite colocar sobre la mesa, es precisamente esta:

la distribución de las selecciones no presenta una mayoría partidaria dominante.

PRM y FP están prácticamente igualados con 36.3 % y 36.2 %, mientras el PLD registra 22.2 %.

Pero estos porcentajes no deben sumarse como si fueran votos exclusivos, porque la pregunta permitió seleccionar múltiples partidos.

La verdadera conclusión es más prudente:

dentro de esta comunidad digital, las identificaciones se concentran principalmente en PRM y FP, con una presencia significativa del PLD, pero la encuesta no permite convertir esa distribución directamente en un resultado presidencial.

Y si un escenario electoral real terminara reproduciendo una competencia fragmentada, las alianzas, los acuerdos y el comportamiento de los electores de las fuerzas que queden fuera de una eventual segunda vuelta podrían adquirir una importancia considerable.

Una advertencia metodológica

Hay un detalle que merece mantenerse visible en cualquier publicación de estos resultados.

La encuesta se realizó exclusivamente en el canal de WhatsApp de Hackeando el Sistema y permitió seleccionar más de una opción.

Por tanto, no es una encuesta nacional ni una muestra probabilística del electorado dominicano.

Su valor está en mostrar el comportamiento de una comunidad digital específica.

Y precisamente por eso resulta interesante compararla con otras mediciones, pero no utilizarla como sustituto de ellas.

La conclusión

La fotografía del 26 al 29 de septiembre muestra una comunidad donde PRM y FP prácticamente empatan en identificación partidaria, mientras el PLD conserva una proporción importante de las selecciones.

Pero la encuesta no responde quién ganaría unas elecciones presidenciales.

Responde otra pregunta:

¿Con qué organizaciones se identifica o siente simpatía esta comunidad?

Y la respuesta muestra un escenario fragmentado.

En una elección presidencial dominicana, donde para ganar en primera vuelta se necesita superar la mitad de los votos válidos, esa fragmentación puede hacer que las alianzas y la capacidad de cada organización para transferir o movilizar apoyo sean elementos centrales de la competencia. (Junta Central Electoral)

Por eso, más que preguntar quién está arriba en esta fotografía, la pregunta de fondo es otra:

¿Qué harán las estructuras partidarias y sus bases cuando llegue el momento de decidir entre mantener una identidad política, pactar con otra organización o apoyar individualmente la opción que consideren más conveniente?

Ahí es donde una encuesta de simpatía deja de ser solamente una fotografía y comienza a plantear el verdadero problema de la competencia electoral: cómo se convierten las identidades políticas en votos efectivos.

Cargando comentarios...

Comentarios de la red

No hay comentarios registrados en este nodo.